Corrupción y afectación a la competitividad
La corrupción, en todos sus ámbitos, es un factor que afecta la competitividad de las empresas. Pero antes de enfocarnos en el problema de la corrupción, vale la pena preguntarnos cómo beneficia la competitividad empresarial a la sociedad.
Con frecuencia pensamos que sus efectos se limitan al mundo de los negocios.
Sin embargo, van mucho más allá: la competitividad se traduce en la generación de empleos y en el acceso a mejores bienes y servicios, tanto en términos de precio como de calidad. De ahí que la corrupción no afecte únicamente a las empresas, sino también a las personas y a las condiciones de vida de nuestras comunidades.
La corrupción deteriora el entorno social, afecta el poder adquisitivo y en casos extremos puede llevar al cierre de negocios y, con ello, a la pérdida de empleos formales. Además, cada vez que cierra un negocio formal se abre un espacio para la informalidad.
Sin lugar a dudas, son varios los factores que contribuyen al crecimiento de la informalidad. Sin embargo, la corrupción también incide en la generación de empleos formales y en otros ámbitos fundamentales, como la recaudación de contribuciones. Al no promover la creación de unidades........
