El cártel de las batas blancas
No somos Dinamarca. La ‘4T’ ha gestado la tormenta perfecta: al deterioro de instalaciones, la falta de insumos básicos y la escasez de medicamentos se añade ahora –agárrese– la falta de médicos que laboren en condiciones óptimas.
Fuerte a pico de botella
La nueva paradoja en la salud pública mexicana es silenciosa, pero gravísima. No está ni la veremos en los balances presupuestales ni en los proyectos e informes de la Secretaría de Salud, del IMSS, del ISSSTE u otras instituciones, sino en una fuerza laboral mermada por la brutal explotación y una estructura que mantiene a un grupo numeroso de doctores en estado de indefensión manifiesta.
En este país cuatrotero, hoy hay que alzar la voz por los médicos residentes, quienes enfrentan una vulgar explotación. ¡Así como lo está leyendo!
Mientras se discute un supuesto y utópico Sistema Universal de Salud (¿para qué diablos cancelaron el Seguro Popular?), el financiamiento del sistema y la escasez de especialistas, una crisis jurídica, laboral y ética amenaza con socavar la base misma sobre la que descansa la atención médica.
Las precarias residencias médicas
La mayor parte de la gestión médica en hospitales públicos descansa en los residentes. Desde su reconfiguración en 1969, el Sistema Nacional de Residencias Médicas (SNRM) evolucionó hacia un modelo que supuestamente es formativo y educativo, pero que termina siendo laboral. En la práctica, los residentes constituyen la........
