El deporte en vivo se reinventa en México
A unos días de que México vuelva a ser escaparate mundial con el Mundial de Futbol, hay una industria que ya juega en otra liga: la del deporte en vivo como negocio de experiencias. Porque hoy, ir a un partido, una función de lucha libre o una pelea de box ya no significa únicamente ocupar una butaca; significa entrar a un ecosistema donde convergen turismo, tecnología, entretenimiento, hospitalidad y, por supuesto, marcas y patrocinios.
Y los números empiezan a confirmarlo: de acuerdo con el estudio Sports State of Play de Ticketmaster, que en México encabeza Ana María Arroyo y que se dará a conocer en las próximas semanas, el aficionado cambió radicalmente su comportamiento: viaja más, gasta más y exige experiencias cada vez más personalizadas alrededor del deporte en vivo. Casi una cuarta parte de los fans está dispuesta a recorrer más de 10 horas para asistir a un evento internacional y a descubrir nuevos deportes.
El fútbol sigue siendo el rey, con 81 por ciento de preferencia, pero el boxeo, el automovilismo, el béisbol y el tenis vienen creciendo con fuerza, particularmente entre generaciones más jóvenes que entienden el deporte como parte de su estilo de vida y no solo como espectáculo de fin de semana y es ahí donde está justamente la clave del negocio.
México se está convirtiendo ya no sólo en uno de los mercados más atractivos para los grandes artistas, que ha quedado confirmado con las ventas agotadas en minutos y los festivales que nacen cada día para todos los gustos; ahora el deporte en vivo es el siguiente negocio que crece a ritmo acelerado.
Y esto porque el consumidor mexicano y extranjero no solo compra un boleto: compra pertenencia, narrativa y experiencia. Por eso los aficionados asisten, en promedio, a 4.3 eventos deportivos nacionales y 1.7 internacionales al año. El gasto ya no termina en la entrada; incluye vuelos, hospedaje, alimentos, mercancía oficial y contenido digital para presumir la experiencia. Haga cuentas, también es un buen negocio para las ciudades.
Y las marcas lo saben, por eso hoy quieren estar en las arenas, en los estadios, en las zonas VIP, en las apps y hasta en la fila de acceso móvil. Las grandes........
