Corea mira a México mucho más allá de los microchips
La visita del presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung a México dejó sobre la mesa algo que para el sector empresarial es relevante: Corea no está viendo a México únicamente como un mercado, ni mucho menos como un destino para producir microchips, sino como una pieza cada vez más importante dentro de la reconfiguración de las cadenas globales de suministro.
Y ahí está uno de los grandes temas que quizá pasó un poco desapercibido entre los anuncios sobre semiconductores y tecnología, y en lo que ya la secretaría de Economía con Marcelo Ebrard, trabajan, a la par de que andan en Estados Unidos en las pláticas por el T-MEC. La agenda bilateral incluyó automotriz, electromovilidad, aeroespacial, inteligencia artificial, energía, infraestructura, biotecnología, defensa y desarrollo de proveedores, sectores en los que las compañías coreanas tienen capacidades tecnológicas y donde México cuenta con una posición estratégica por su cercanía con Estados Unidos.
Hoy hay más de 2 mil empresas coreanas operando en México y el comercio bilateral ronda los 30 mil millones de dólares, por lo que es natural que la siguiente etapa, por lo que se planteó durante la visita, es que esa relación deje de concentrarse solamente en grandes inversiones manufactureras y avance hacia cadenas de mayor valor agregado, con más tecnología y participación de empresas mexicanas, tal como ya se hizo cuando fue la época dorada de las maquilas, o en el automotriz.
Un ejemplo muy claro está en San Luis Potosí, donde la relación con Corea ya tiene una expresión industrial concreta. HS Hyosung Advanced Materials firmó un memorándum con el gobierno estatal para impulsar una base de producción de productos industriales y analiza ampliar sus operaciones relacionadas con alfombras para automóviles. Esta detrás toda una cadena de proveedores, logística, servicios, talento y posibles nuevas inversiones.
En el sector aeroespacial también hubo acuerdos entre POSCO International,........
