Un año de poner al mundo patas arriba
Hoy se cumple un año del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. En 365 días, Estados Unidos no sólo cambió de políticas: cambió de época.
Eurasia Group lo describe como el intento de una “revolución política”: un esfuerzo por capturar la maquinaria del Estado y debilitar contrapesos, convirtiendo a EU en el principal generador de riesgo global rumbo a 2026. Sin embargo, en la evaluación más reciente de su fundador, Ian Bremmer, el balance apunta a una revolución frustrada debido a la prevalencia de contrapesos en Estados Unidos.
En casa, el sello ha sido la velocidad combinada con la unilateralidad. Diversos analistas coinciden en que el gobierno de Trump ha tenido un efecto corrosivo sobre normas, procedimientos y equilibrios institucionales.
El Financial Times (FT), por ejemplo, retrata una presidencia gobernada por decreto, con una ofensiva simultánea en inmigración, burocracia federal y regulación, todo ello en un clima de polarización y litigio permanente.
La lógica de Trump es directa: tratar a las instituciones como obstáculos y no como límites. Esa práctica permite acelerar decisiones, pero al mismo tiempo erosiona la previsibilidad que sostuvo,........
