El ‘déficit gemelo’ que Washington no quiere ver
Ayer le escribí en este espacio una carta al embajador Jamieson Greer, Representante Comercial del Gobierno de Estados Unidos, para mostrarle, con datos de oficiales, que los aranceles no han reducido el déficit comercial con México.
Hoy quiero ir un paso atrás y plantear la pregunta de fondo: ¿de dónde viene realmente el déficit externo de Estados Unidos?
La respuesta tiene más de cuatro décadas y un nombre: la teoría de los déficits gemelos.
Mi amigo Marco Provencio me recordaba ayer esta perspectiva que aprendimos hace décadas en las escuelas de economía.
En los años ochenta, el gobierno de Ronald Reagan recortó impuestos y elevó el gasto militar al mismo tiempo. El resultado fue un déficit fiscal gigantesco y, casi en paralelo, un déficit comercial también gigantesco. Los economistas de la época, entre ellos Martin Feldstein, asesor de la propia Casa Blanca, bautizaron el fenómeno como “los déficits gemelos”.
La lógica es más sencilla de lo que parece. Un país que gasta más de lo que produce tiene que comprarle la diferencia al resto del mundo. Eso es, ni más ni menos, el déficit externo. Y cuando el que gasta de más es el propio gobierno —porque eroga mucho........
