Willie Colón: salsa, opinión y control
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La única vez que vi a Willie Colón en vivo fue la noche del 10 de junio de 2008, en el puerto de Veracruz, en un festival de música. Ya había perdido la pinta de maloso, verija seca del Bronx; estaba pasado de peso, y parecía más bien un padrino otoñal administrando el respeto amasado con los años como garantía de su buen retiro. Se ahogaba tocando el trombón, en ocasiones se sentaba en una silla, y hacía unas largas pausas que eran cubiertas por una banda impecable. Todavía conservaba la mirada de ojos gachos, pero ya no era la del chico seductor de arrabal sino la del tío que te invoca a que le cedas el asiento en el metro.
Cuando los conejos malos ni siquiera eran una posibilidad de coito ya Willie Colón era malo. A los catorce años hizo parte de un grupo de jazz, y con diecisiete formó su banda........
