menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

“Sin separación de poderes, no hay democracia”

40 0
30.05.2026

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

La reciente publicación del constitucionalista Mauricio Gaona, La Constitución soy yo (Editorial Planeta Colombiana S.A., 2026), ilustra el riesgo que afronta la democracia colombiana por el ejercicio político del populismo del actual presidente, que pretende perpetuarse en su heredero, el señor Iván Cepeda, autor intelectual de la paz total, con sus inexorables consecuencias para la seguridad nacional en los territorios en los que dominan las disidencias de todos los grupos armados, acogidos a los acuerdos de la tal paz, que, en esencia, es inexistente.

Mauricio Gaona es abogado egresado del Externado, doctorado por la Universidad McGill, residente durante dos años de Harvard Law School, con maestrías de La Sorbona y de UCLA. Sus publicaciones han sido referenciadas por las universidades de Columbia, Oxford, American de Washington, Los Andes y el Externado. Conferencista y profesor invitado de Yale, Oxford, Cambridge, MIT y la Universidad Nacional de Singapur. Además, es un historiador e investigador del derecho constitucional comparado, desde los orígenes griegos.

Su padre, el magistrado de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia Manuel Gaona Cruz, “estableció que la Corte puede realizar un control de constitucionalidad previo a la aprobación de leyes de la República, sobre tratados internacionales (extradición entre Colombia y los Estados Unidos). Fue la posición oficial de la Corte, en relación con la extradición de narcotraficantes (colombianos y extranjeros) hacia los Estados Unidos. Tratado de Extradición de 1979 y su Ley aprobatoria 27 de 1980)” (Obra citada, páginas 109-113).

La financiación del criminal narcotraficante Pablo Escobar a la guerrilla armada del M-19, para la toma del Palacio de Justicia los días 6 y 7 de noviembre de 1985, ha sido fehacientemente probada por las autoridades colombianas y por organismos internacionales. Los sobrevivientes (incluido el presidente Petro) de esa guerrilla pretenden desconocer ese vínculo. Testigos y víctimas aportan las amenazas recibidas en las oficinas y domicilios de los magistrados, provenientes de los denominados extraditables, previo al fatal asalto del Palacio de Justicia. En entrevista para Blu Radio (noviembre........

© El Espectador