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Las mentiras energéticas que nos estamos contando a nosotros mismos

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29.08.2026

No existe veneno intelectual más potente que creernos nuestras propias mentiras. Y no existe forma más segura de equivocarse que actuar no adaptándose a la realidad sino creyendo que la realidad se adaptará a lo que pensamos. El problema cuando esas decisiones las toman determinados líderes políticos es que las consecuencias no sólo las pagan ellos. Ahora mismo, el mundo entero padece una crisis energética autoinfligida cuyo origen está en dos guerras, que, además no fueron declaradas, Ucrania e Irán. Y la realidad también demuestra que es mucho más fácil iniciar un conflicto que concluirlo. Además, muchos de los daños de las guerras no son temporales, sino duraderos, por lo que, seguiremos padeciendo las consecuencias económicas de esas guerras lejanas durante bastante tiempo.

Cuando uno pasa por una gasolinera, además de ver los precios por las nubes, observa que el precio de la gasolina es inferior al del gasóleo. Sin embargo, el impuesto especial que paga la gasolina es 10,6 céntimos superior al del gasóleo, y a eso hay que añadir cerca de tres céntimos de IVA. Además, el coste de producción de cada litro de gasolina y gasóleo es el mismo. Por eso, en circunstancias normales, el precio antes de impuestos es muy parecido, y el precio en el surtidor se limita a reflejar la diferencia de impuestos. Ahora no sólo no es así, sino que el gobierno ha anunciado que va a volver a aumentar la bonificación del diésel, mientras que deja igual la de la gasolina. Se lo traduzco, que va a reducir el impuesto especial al diésel que ya era inferior al de la gasolina.

Antes de entrar en temas de impuestos, que en este caso no son, ni mucho menos los más importantes, habría que plantearse qué está ocurriendo. Para comprenderlo, hay que partir de que es lo que pagamos cuando ponemos carburante en la gasolinera. En primer lugar, el precio del crudo, que efectivamente ha aumentado, pero no tanto, pasado de 70 dólares el barril antes de la guerra de Irán a algo menos de 90 dólares estos días. El petróleo se paga en........

© El Economista