El valor de cuidar lo público
Al reflexionar sobre nuestra frontera, estoy convencida de que todos y todas envisionamos la ciudad deseada: una ciudad más segura, más limpia y, principalmente, más próspera para quienes vivimos aquí y para quienes vienen en busca de nuevas oportunidades. No obstante, la cuestión es tan simple como esencial: ¿qué estamos llevando a cabo para edificar esa ciudad que deseamos tanto? ¿Qué medidas tomamos, en nuestra vida diaria y en nuestras obligaciones, para hacer de ese anhelo una realidad? A menudo planteamos estas preguntas al gobierno, y es correcto hacerlo, ya que tiene una responsabilidad clave en la planificación, el desarrollo y la entrega de servicios.
Sin embargo, el cambio de una ciudad no se basa únicamente en las instituciones. Asimismo, se fundamenta en la participación, el compromiso y la corresponsabilidad de quienes habitamos en ella. La reflexión que deseo compartir se basa precisamente en esa idea: ¿cómo alcanzamos el momento en que todos anhelamos una ciudad en continuo crecimiento, pero a veces pasamos por alto que ese crecimiento necesita de........
