La democracia frente a la polarización permanente
La democracia mexicana atraviesa una etapa compleja. No se trata únicamente de la disputa ordinaria entre partidos políticos ni de la confrontación natural que caracteriza a toda sociedad plural; lo que hoy comienza a observarse con creciente intensidad es algo mucho más profundo y delicado: la normalización de la polarización como método permanente de construcción política. Chihuahua no permanece ajeno a ese fenómeno. Las recientes convocatorias a marchas promovidas tanto por sectores afines a Morena como por grupos de respaldo a la gobernadora Maru Campos constituyen una expresión visible de un clima político que empieza a desplazarse desde la deliberación institucional hacia la confrontación emocional.
Desde esta perspectiva, la protesta social es legítima e indispensable dentro de cualquier democracia constitucional seria. Asimismo, el derecho a manifestarse públicamente forma parte del núcleo esencial de las libertades políticas reconocidas por el orden constitucional mexicano y por el sistema internacional de los derechos humanos. Es decir, una democracia donde nadie protesta probablemente no sea una democracia sana, sino una sociedad donde el miedo, la apatía o la resignación han terminado desplazando a la participación........
