menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Negligencia, a la vista y riesgo de todos

14 0
08.04.2026

Durante un partido de futbol y sentado al borde de las gradas, a una altura cercana a los ocho metros, sin protección o barandal, un hombre pasado de copas y ya con mucha urgencia, tuvo la feliz ocurrencia de decidir que la forma más rápida para llegar a los sanitarios era… dar un brinco al suelo. Tuvo suerte: vivió para contarlo, no sin piernas, costillas y brazos rotos y una fractura en la cabeza. Así, maltrecho y con lo que aún le quedaba de sus cinco sentidos, cuando volvió en sí, insistía en que los culpables de su condición eran los propietarios del estadio.

Los propietarios se deslindaban de cualquier responsabilidad. ¿Podría culpárseles de las consecuencias de una decisión que una persona tomó voluntariamente, aun en estado de ebriedad? Pero el accidentado insistía: la instalación, tratándose de una acción voluntaria o no, debería ser segura para todos y, además, contar con una barrera que impidiera a cualquiera una caída. ¿Qué tal que alguien se hubiera tropezado? Sería un acto involuntario, un accidente. Nadie podría negar que había un peligro potencial, aun si se tratara de una instalación provisional.

Alguien culpó a quien diseñó el estadio y las gradas,........

© El Diario