El arte de la política y su descrédito partidista
Doctor en Sociología por la EHU e investigador en la Universidad de Deusto y en la Universidad Católica de Lovaina
Acostumbrados a que la figura del portavoz parlamentario se haya convertido en un lamentable vocero de la propaganda de los partidos, comienzo este artículo diciendo ... que no me extraña la gran despolitización que sufren nuestros países. Que si polémicas por el hantavirus, que sí guerras por Oriente, que si disputas por quién se corrompe más (en verdad, quieren decirnos 'mejor'), al final nunca se dedica a la política lo que merece verdaderamente la política. El resultado de todo esto es una ciudadanía crecientemente desafecta hacia las instituciones. La abstención electoral constituye uno de los indicadores más evidentes de este malestar: en España, cerca de un tercio del electorado no participa en las elecciones generales, una tendencia extensible a buena parte de las democracias europeas.
Este desgaste no responde únicamente a amenazas externas (como nos quieren hacer ver), sino al deterioro profundo de nuestra cultura democrática. Habermas ya dejó claro con su teoría de la comunicación la imperiosa necesidad de que las democracias se sostengan........
