Razones para la melancolía
El liberalismo en sus virtudes lleva paradójicamente, como las drogas, las semillas de sus contrarios, cuando no se establecen límites ni se regula. Cuando se ... entiende la libertad, y la propiedad privada que lleva adherida, como sin límites. Lamentablemente ésta es la idea más generalizada que tenemos del liberalismo que, sin ningún tipo de intervención ni control, ha mutado en su contrario.
De nada sirve que mis derechos tengan como límite atentar contra los derechos de los demás, si a la propiedad privada no se le pone un coto que la mantenga en su natural dignidad. En los cruces de derechos son los del libre mercado y propiedad privada los que ganan el combate. Pero lo realmente preocupante no es lo que una inmoral minoría obtiene de una irracional desmesura de propiedades. Esa distorsión de conceptos es la que tenemos la mayoría. Llegamos a admitir como normales y buenos, porque todo el mundo aspira a practicarlos, libremente inconscientes de que el cuerpo humano, como el planeta, tiene sus límites. Por qué tener una vivienda pudiendo tener tres, por qué dos trajes en lugar de........
