No les moverán
Una mujer, junto a una caseta de campaña y un cartel, en la acampada de Santa Cruz de Tenerife. / María Pisaca
Acampar es la expresión más civilizada y lúdica de la protesta en espacios públicos. «Esto no es una fiesta», aseguraba una de las docenas de campistas instaladas en Santa Cruz de Tenerife, «estamos aquí para protestar por la situación de la vivienda». Pero usted se acerca a las casetas y lo que puede observar es a pibes y pibas sentados, encloquillados o acostados, escuchando música o wasapeando en los móviles, compartiendo autogestionariamente una bolsa de papas fritas, o pelando la pava. En fin, nada que pudiera preocupar siquiera levemente al desorden establecido. Sé que es duro pero alguien debería indicarle a la pibada campamental que no están haciendo absolutamente nada útil y al poder –a todos los poderes– se la sopla su aventura. Escuchen ustedes los mensajes duros, no los piropos miserables al estilo «nos han pedido para la acampada agua, compresas y tampones, toallitas y material para el punto violeta… Muchas........
