Cara a cara
En Santa Cruz de la Sierra, la siesta no es un lujo ni una señal de pereza: es una respuesta inteligente al entorno. El clima caluroso, con temperaturas que muchas veces superan los 30 grados al mediodía, invita naturalmente a bajar el ritmo después del almuerzo. Por eso, entre los cruceños, el descanso corto a primeras horas de la tarde se ha convertido en un hábito cultural profundamente arraigado y, además, científicamente beneficioso.
Diversos estudios coinciden en........
