Transformar el quiebre en punto de partida
El 17 de julio hubo un espacio donde las ideas, no las personas fueron protagonistas. El “Encuentro con Candidatos” organizado por Cainco y otros similares muestran de que es posible hablar de política sin necesidad de polarizar, sin la urgencia de los slogans, ni la presión de los aplausos fáciles y lisonjeros. Y eso ya es novedoso.
Estuve no sólo como parte de la Cámara, sino como economista, ciudadano y como alguien que lleva años entre datos, debates truncos y frustraciones. Me quedé con la sensación de que estamos ante una bisagra histórica: que nuestro país, tantas veces detenido en la queja, podría dar un paso hacia un diálogo más serio.
No hablo aquí en nombre de ninguna institución, sino como alguien convencido de que necesitamos otra forma de conversar políticamente, que no esté atenta sólo al aplauso y a la discusión liviana, donde la farándula y las redes sociales son más valoradas que la discusión de fondo.
No hubo agendas propias, sectoriales o regionales, ni........
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