Cara a cara
Mañana se definirá al nuevo gobernador de Santa Cruz. Otros cuatro departamentos del país (Tarija, Beni, Oruro y Chuquisaca) también acudirán a las urnas. Se trata de la quinta elección en apenas 15 meses: elecciones judiciales (Dic 2024), presidenciales (Ago 2025) segunda vuelta presidencial (Oct 2025), subnacional (Mar 2026) y segunda vuelta a gobernación (Abril 2026). Nuevamente, más de tres millones de bolivianos volverán a encontrarse en la tesitura de entregar la confianza a un candidato que, en la mayoría de los casos, deja más dudas que certezas. Entonces, ¿qué determina el voto el día de las elecciones?
El programa define el voto. Es una creencia que alimenta la madurez del votante y concede, a quien la dice, un estatus de responsabilidad. La realidad es otra. Muy pocos votantes leen los programas electorales, aunque, no por ello, los desconocen. Muchos de los planteamientos de los candidatos llegan por redes sociales en forma de videos cortos, mensajes medidos y enunciados atractivos.
El aporte del debate. Se ha convertido en uno de los momentos más esperados en las últimas elecciones. Logran un volumen importante de audiencia y su posterior repercusión en redes es infinitamente mayor. Los memes y los videos seleccionados ofrecen un resumen caprichoso de la participación de cada candidato. En votante saca una lectura distinta del debate. Para él, se mide el carácter y temple del postulante al cargo. En palabras de un taxista, te deja ver si no le temblará la mano para tomar las decisiones difíciles.
La trayectoria y la formación pasan a un segundo plano. Se pondrán en primera plana si son favorables al candidato. Se relegarán cuando no sume al perfil. Además, la creciente desinformación alimentada por los diversos frentes mancha estos atributos del candidato. La tan mencionada guerra sucia electoral retuerce las historias para denostar al rival. Los esfuerzos por desprestigiar al rival son mayores que las energías gastadas en alentar mensajes favorables del candidato propio.
Finalmente, el voto también se determina por las influencias cercanas. Las conversaciones en el entorno familiar y los encuentros con amigos cercanos son clave para decantar el voto. En estos grupos siempre brilla el entusiasmo de uno u otro interlocutor en favor de algún candidato. Cual gota de agua que golpea una piedra, este actor es el gran impulsor del voto: expone argumentos, enfatiza las propuestas, ensalza el perfil del postulante y, cual análisis de hincha de fútbol, identifica los errores, múltiples, del contrario.
Mañana votamos; esperemos que gane la democracia y el respeto.
