Santa Cruz no puede acostumbrarse al miedo
El lunes, a plena luz del día, dos hombres fueron asesinados en distintos puntos de Santa Cruz de la Sierra. En la Pampa de la Isla, un ciudadano turco recibió un disparo en la cabeza. En el segundo anillo y la avenida Mutualista, otro hombre murió bajo una ráfaga de balas y su acompañante quedó herida. Las cámaras de seguridad registraron ambos ataques con apenas tres minutos de diferencia, aunque la Fiscalía todavía debe corroborar esos horarios. La escena deja una certeza: la violencia armada irrumpe en espacios donde cualquier ciudadano puede quedar expuesto.
Las investigaciones deberán establecer los móviles, identificar a los responsables y determinar si existe alguna relación entre los crímenes. Anticipar conclusiones sería irresponsable. Pero esperar los resultados tampoco puede convertirse en una excusa para postergar una respuesta frente a la inseguridad. Los antecedentes de las víctimas no disminuyen la gravedad de los asesinatos ni vuelven aceptable que las calles sean escenario de ejecuciones. Ninguna sospecha autoriza a........
