Lo peor está por venir
El 8 de noviembre de 2025, durante su posesión presidencial, Rodrigo Paz eligió una imagen cargada de simbolismo: camiones cisterna ingresando al país con combustibles. Era la promesa de que terminarían las interminables filas, la incertidumbre y el desabastecimiento heredados del gobierno de Luis Arce. Días después llegaron las denuncias sobre presuntas irregularidades en YPFB, el anuncio de una Comisión de la Verdad y la promesa de reconstruir un sistema energético que ya mostraba señales de agotamiento. El país creyó que comenzaba una nueva etapa.
Ocho meses después, el balance dista mucho de aquellas expectativas. El ajuste al precio de los carburantes fue posible gracias al capital político que el nuevo Gobierno acumuló en sus primeros días, pero la ejecución terminó convirtiéndose en un serio problema. La gasolina desestabilizada dañó miles de motores, las explicaciones oficiales nunca lograron convencer y la crisis terminó cobrándose dos cabezas: la del presidente de YPFB y la del ministro de........
