Golpes de Estado de sectores ultrarradicales
El país se encuentra actualmente frente a un peligroso movimiento radical de desestabilización política, social y económica. Sectores sindicalizados de ultraizquierda, vinculados a la dirigencia cocalera del trópico de Cochabamba, trazaron la ruta crítica para convulsionar principalmente las ciudades de La Paz y El Alto con el único fin de acortar el mandato del presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira.
El conflicto se sustenta sobre la base de una vieja receta conocida en Bolivia y que surtió efectos en las protestas de 2003, cuando se produjo el derrocamiento del entonces presidente constitucional Gonzalo Sánchez de Lozada en medio de la denominada “guerra del gas”.
En esa ocasión, el rechazo al proyecto de exportación de gas boliviano a través de puertos chilenos fue el caldo de cultivo aprovechado por los seguidores de Evo Morales y de Felipe Quispe para atizar las protestas, que fueron escalando en intensidad en la medida que la Central Obrera........
