El combustible escasea y la solución no llega
Las largas filas de camiones y de buses en los surtidores para cargar diésel se mantuvieron durante este último feriado. Por segundo fin de semana consecutivo hubo transportistas que permanecieron en la espera por llenar los tanques de sus pesados vehículos con carburantes. También desde hace más de dos semanas que los ejecutivos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) emiten excusas por la escasez de combustibles y se fijan plazos difíciles de cumplir.
La escasez de combustible golpea a Bolivia desde mediados de 2023. Desde esa fecha se produjeron sucesivos episodios de desabastecimiento de diésel y de gasolina, debido a la caída en la producción de gas natural en el país. La crisis se agravó por los años siguientes a consecuencia de la falta de dólares en el Banco Central para pagar las importaciones de carburantes. El país requiere entre $us 2.800 millones y $us 3.300 millones al año........
