Ciudad que no deja dormir... enferma
Durante mi formación académica, mi aproximación a la salud mental estuvo influida por la antipsiquiatría abordada por Franco Basaglia y otros pensadores, que criticaban a la psiquiatría institucional, al encierro y al positivismo que reducía el sufrimiento a una enfermedad individual, separada de sus condiciones sociales.
Años después, siendo prefecto interino de Santa Cruz, enfrenté un problema que interpreté desde la seguridad ciudadana. En Equipetrol y otros sectores residenciales, jóvenes habían ocupado las calles para consumir alcohol. Sus vehículos bloqueaban los garages, el sonido impedía el descanso y se habían producido hechos de sangre.
Firmé un decreto prefectural y articulamos el trabajo con la Intendencia Municipal, la Policía, la Fiscalía y el Comité Cívico Femenino. Varios fines de semana recorrimos las calles desde la medianoche, acompañados por los medios de comunicación. Pedíamos cordialmente a los jóvenes que ingresaran en los locales autorizados o regresaran a sus casas. Y,........
