Menos pie, más deuda: la otra cara del nuevo subsidio hipotecario
La ampliación del subsidio a la tasa hipotecaria aprobada por el Senado es una señal clara para las miles de familias que llevan años intentando dar el salto desde el arriendo a la vivienda propia. Pero, ¿cuánto de este beneficio terminará efectivamente en el bolsillo del comprador? Para una vivienda nueva de 5.000 UF y un crédito a 30 años, el esquema tradicional supone un pie de 20%, es decir, 1.000 UF. El comprador financia las restantes 4.000 UF a una tasa de 4%, con un dividendo cercano a las 19 UF. Con el nuevo esquema, la garantía estatal permite reducir el pie a 10%, es decir, 500 UF. El crédito aumenta a 4.500 UF, pero con una tasa de 3%. El resultado, de acuerdo con este ejercicio, es un dividendo prácticamente similar: en torno a las 19 UF. Lee también… ¿Buscas comprar una vivienda?: Gobierno impulsa cambio que ampliaría el subsidio hipotecario hasta las 6.000 UF Alza de IPC presiona al sector inmobiliario: advierten créditos hipotecarios caros y debilitamiento de demanda Ahora, la familia necesita la mitad del ahorro inicial para comprar la vivienda. Para quienes llevan años juntando dinero para alcanzar las 1.000 UF del pie, no es un detalle menor, ya que puede significar adelantar la compra varios años. Sin embargo, si una política pública reduce la barrera de entrada y aumenta la capacidad de compra de las familias, ¿qué ocurre con los precios cuando existe un stock importante de viviendas nuevas sin vender? A fines de junio había 99.600 viviendas nuevas disponibles para la venta, según cifras de la Cámara Chilena de la Construcción. En ese contexto, el subsidio puede contribuir a mover un mercado que lleva tiempo enfrentando una demanda debilitada. Entonces, el beneficio puede tomar dos caminos.........
