Justicia y Sicariato
“En cada una de las ciudades que el Señor, tu Dios, te dé para tus tribus, pondrás jueces y escribas que dicten sentencias justas en favor del pueblo.
No tergiversarás el derecho; no harás acepción de personas ni te dejarás sobornar.
Porque el soborno ciega los ojos de los sabios y pervierte las palabras de los justos.”
(Deuteronomio 16,18-19)
A fines de 2023, la doble vida de un cura en San Matías colapsó cuando perdió su celular en un taxi en Santa Cruz de la Sierra. Quien lo encontró intentó extorsionarlo por las imágenes que contenía de su propia actividad sexual asquerosa. Esto, a su vez, proveyó una oportunidad a la Fiscalía —y, por detrás, a otros enemigos de la Iglesia— de interrogarme durante seis horas, al final de las cuales “secuestraron” mi celular nuevito y de alta calidad que, hasta ahora, a pesar de múltiples memoriales legales, no he logrado recuperar. Para mí, los encargados de la justicia, en este caso —es decir, la combinación de Policía, Fiscalía y jueces— no son más que crimen organizado. No hicieron nada para encontrar e investigar al extorsionador.
No cuesta mucho llegar a la hipótesis del comandante departamental de la Policía de que el móvil del crimen tendría relación con una resolución emitida por la autoridad........
