Por muy podrido que esté el sanchismo, España no se pudrirá
Sánchez ya ha dado la orden. Pasamos de pantalla. Ya no estamos en el deterioro, ya no estamos en la degradación, entramos en el intento del poder político de pudrir la democracia.
Nada que no encaje en el guion del presidente populista asediado por la corrupción. Esto es más serio que una maniobra más para distraer a la opinión pública y más grave que evadir su indiscutible responsabilidad política. Mandar a los tuyos a denunciar el golpe de Estado blando es el paso previo a encender la alarma de excepcionalidad democrática.
A partir de ahí, todo es posible. Conviene, por lo tanto, dar por hecho el aumento de la polarización y no descartar ningún escenario.
Y demos por seguro que los socios de investidura tragarán con lo que sea. Unos elevarán el tono más que otros, pero nadie dará el paso que haga viable una moción de censura.
Lo más parecido que puede ocurrir es un simulacro de "cuestión de confianza" que sólo podría activarse si la investigación respecto a las cloacas socialistas hiciese necesaria la imputación del Presidente.
En ese caso, el Parlamento tendría que votar el suplicatorio y........
