Burka e inseguridad, señales de cambio cultural a la izquierda del PSOE
Va a ser difícil tomarse en serio lo que está pasando en la ultraizquierda, pero esta semana se han emitido un par de señales de cambio cultural que probablemente no convenga echar en saco roto. La introducción de debates en torno al burka y la inseguridad en las calles de la periferia es toda una novedad.
La aceptación de que la angustia identitaria existe y el reconocimiento de que la sensación de temor en los radios es real rompen un tabú progresista en España, quebrado anteriormente en otras naciones de nuestro entorno.
Es demasiado pronto para hablar de "giro" viendo quienes están en el escenario. Es posible que no pase de movimiento táctico más pensado para captar la atención que para afrontar los problemas de fondo. Y también es cierto que puede acabar beneficiando a los adversarios porque validar las narrativas de la ultraderecha conlleva su legitimación e implica el riesgo de su crecimiento. Pero, desde luego, no deja de ser la señal de cambio cultural más clara dada por los progresistas de nuestro país en lo que va de década.
Desde hace tiempo, viene especulándose en España sobre la viabilidad de una oferta política de izquierdas que mantenga un "enfoque duro" respecto a la inmigración. Quienes seguimos las elecciones federales alemanas del año pasado, prestamos bastante atención a la alianza liderada por Sahra Wagenknecht (BSW) porque aquello parecía reconectar con algunas capas de las clases trabajadoras que se sentían abandonadas.
Ese nuevo partido........
