El placebo televisivo de Zapatero
Habló Zapatero para no decir nada. Más que despejar dudas, las acrecentó. No voy a pedir un acto de fe en mi persona, dijo el expresidente. Pero en realidad eso fue todo lo que hizo. Exigir un cheque en blanco a los telespectadores para certificar su honorabilidad e inocencia.
Al expresidente le han torcido la voluntad para que rompiera su silencio. Es esta una afirmación basada únicamente en la intuición. Pero vista la escenificación en Mañaneros de TVE, la creemos más que probable. La mano que ha mecido la cuna para que Zapatero se pusiese delante de una cámara es la del Gobierno. El manual así lo aconsejaba, al menos de cara a salvaguardar el interés gubernamental: "Sal y di muchas veces que eres inocente, que nos están abandonando incluso los nuestros y cada día que pasa es más difícil creerte".
El resultado ha sido un plato de pienso argumental únicamente apto para los paladares más convencidos. Porque lo cierto es que, tras la entrevista, los que dudaban de Zapatero están obligados a dudar todavía más. Pero el Gobierno al menos puede desviar el foco hacia el propio expresidente y no quedar como un marciano que da la cara por alguien que se esconde.
Zapatero contestó a las........
