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Nuevo equipo económico para un escenario adverso

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29.03.2026

La salida de María Jesús Montero como candidata a las elecciones andaluzas ha precipitado un cambio de Gobierno. El ascenso de Carlos Cuerpo a vicepresidente primero, un moderado sin carnet del PSOE, es una señal evidente de que, tras fagocitar a todos los comunistas a su izquierda en las elecciones de Castilla y León, ahora Pedro Sánchez quiere virar al centro y recuperar el tono que consiguió en su primer gobierno de 2018, diseñado por Iván Redondo, y que le funcionó electoralmente en 2019. Veremos si no vuelve a dar otro bandazo después de las andaluzas, donde el PP puede perder la mayoría, donde el partido comunista sigue teniendo mucha implantación. La propia candidata del PSOE comenzó su carrera política en las juventudes comunistas, igual que Yolanda Díaz, Pablo Iglesias o José Luis Ábalos.

La entrada de Arcadi España en el Ministerio de Hacienda también es una señal. Arcadi, como él mismo dice, es "socialdemócrata desde pequeñito", lleva en su ADN la esencia del PSOE histórico de Felipe González, está muy bregado en negociación política, fue jefe de gabinete de Ximo Puig y llevaba personalmente la negociación del gobierno de coalición con Compromís, tenía excelentes relaciones con el gobierno de la Generalitat catalana cuando gobernaba Esquerra, fue consejero de Hacienda en Valencia y llevan diez años pidiendo una mejora del modelo de financiación autonómica, en el que Valencia estaba infrafinanciada. Por lo tanto, Sánchez quiere aparentar ser moderado, pero mantiene como prioridad sus acuerdos con los independentistas para darles el cupo catalán, que es la principal causa que lleva a su partido a la mayor debacle histórica en Andalucía desde la Segunda República, aunque todo parece indicar que el líder del PSOE aún no se ha enterado y ninguno de los pretorianos que le rodean en Moncloa y en el partido se atreve a decírselo.

La toma de posesión de los dos nuevos ministros fue surrealista. Mantienen el relato de "España va bien", justo el día que se publicó el dato de inflación de marzo: subió un punto; o sea, los españoles somos un uno por ciento más pobres que hace un mes. El mismo día, el Banco de España publicó unas proyecciones muy realistas y muy preocupantes. En el escenario central anticipan que la guerra no terminará pronto y usan precios del petróleo y gas promedio para 2026 de 80 dólares barril y 46 euros el megavatio hora. Los precios de ambas materias primas en el mercado están hoy por encima y, por lo tanto, no........

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