Alto el fuego parece, tregua no es: guía práctica para la ceremonia de la confusión
Estamos ante un alto el fuego confuso, frágil y sin un marco de referencia estable. Esta es la conclusión de lo ocurrido en las últimas 48 horas. Se trata de una situación volátil, aunque sea mejor que la “aniquilación de la civilización” persa con la que amenazaba Donald Trump horas antes.
Como no parece haber ningún papel firmado, cada uno de los tres actores principales (EEUU, Israel e Irán) dice haber entendido cosas distintas. Pero es que incluso dentro de cada bando se repiten mensajes contradictorios. Las palabras del vicepresidente J.D Vance no coinciden siempre con las de la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, que a su vez puede enmendar al secretario de Estado, Marco Rubio. Y un tuit de Donald Trump siempre es capaz de anular todas las versiones anteriores.
Otro detalle a tener en cuenta es que resulta imposible evaluar los detalles de un acuerdo que aún no se ha producido. Porque hasta el momento solo hay un par de certezas: Estados Unidos e Israel han dejado de bombardear Irán y los ayatolás han reducido drásticamente sus ataques contra los vecinos del Golfo. Ni siquiera eso está del todo claro: algunos drones Shahed se lanzaron en las primeras horas, probablemente porque el mando de la república islámica, por su propio esquema de supervivencia, no tiene un control directo sobre todo el territorio, y menos sobre sus proxies.
Bajo esta única premisa, y mientras se forcejea por la vía de los hechos en todo lo demás, se ha abierto únicamente un periodo de dos semanas para debatir. El cese de las hostilidades, si se mantiene, lo único que habilita hasta el momento es una mesa de negociaciones en Pakistán. Todos saben que salir de ahí con un acuerdo estable no será una misión sencilla. Recordemos que a Barack Obama le costó dos años y medio sellar algo sólido con los ayatolás… y eso en tiempos de paz.
Lo que es importante entender en estas horas es que ni Washington ha aceptado los diez puntos de la propuesta iraní -más bien ha concedido que están abiertos a discutirlo-, ni Irán se ha comprometido a liberar el estrecho de Ormuz........
