El panorama electoral en el Perú
En el Perú, como en los otros países con democracia real o solo formal, nos hemos habituado a votar en los procesos electorales convocados cada cierto tiempo por las burocracias encargadas de organizarlos. El acto de votar es una obligación y un derecho de cada ciudadano de máxima importancia para la sociedad, porque por él se elige a los integrantes de los órganos legislativos y de gobierno del Estado. Su fundamento es la igualdad de todas las personas ante la ley y su decisión de mantenerse asociados con ciertas obligaciones y derechos por el pacto social formalizado como la constitución política. Por ese acto delegan las funciones de legislar y gobernar que ellos no podrían ejercer por sí mismos.
Sin embargo, a pesar de su importancia, no todos los ciudadanos piensan del mismo modo sobre el acto de votar. Para algunos, muy pocos, conocedores de la organización del Estado y los requerimientos de la sociedad, su necesidad es absoluta y seleccionan racionalmente a los candidatos que compiten; para otros, con menos conocimientos de la organización política y de lo que se puede hacer por la sociedad desde los órganos del Estado o por cierta predisposición, por lo general inducida, su voto es un instrumento de adhesión a ciertos candidatos; y para otros, la mayor parte, votar es simplemente una obligación legal y la manera de expresar los condicionamientos de la propaganda electoral.
Esta diferente manera de situarse frente a los procesos electorales es una manifestación de nuestra evolución política y podría ser esquematizada en un gráfico de forma piramidal.
Composición de la población como base de la política
Desde la conquista de nuestro país por los españoles en el siglo XVI, la población peruana se ha estratificado en tres grandes grupos conformantes de determinadas clases sociales caracterizadas por su poder económico y esquemáticamente agrupadas en una pirámide.
En la cima de esta se sitúan las clases de máximo poder económico, poseedoras directa o indirectamente del poder de mandar, es decir de manejar las entidades de gobierno del Estado y de la sociedad. Es un grupo racialmente blanco descendiente de los conquistadores españoles cuya riqueza se constituyó por la explotación hasta el aniquilamiento de la población india, mestiza y negra en la extracción minera y en el trabajo de la tierra. Este grupo blanco fue colocado en la cima de la división de la sociedad colonial por castas raciales y acreditaba su condición de blanco con el certificado de pureza de sangre. Al ser declarada la independencia del Perú heredó, como por derecho natural, esta prevalencia social a la que las castas subyugadas fueron obligadas a someterse.
A continuación se estratifican las clases con un poder económico bastante menor y con una parte de sus sujetos con cierta formación cultural y profesional, sometidas a las clases altas o con el rol de sus intermediarias en los aspectos económico, político y cultural. Inicialmente, este grupo estuvo formado por individuos blancos que habían perdido su riqueza, por inmigrantes de origen europeo y luego por integrantes del tercer grupo, mestizos, indios y negros, que se promovieron económica y culturalmente por la educación, la formación universitaria o la acumulación de cierta cantidad de riqueza. La mayor parte de estas clases reside en las ciudades y, si es blanca o de rasgos blancos, desdeña a los grupos indios, mestizos y de color más o menos ostenciblemente.
En la base se extienden las clases trabajadoras urbanas y rurales, casi todas constituidas por personas mestizas, indias y de otros tipos raciales de color, con un poder económico reducido que les permite la subsistencia y, según su formación profesional a medida que el sistema capitalista se expande, poseedoras de un nivel de vida algo más elevado y cierta posibilidad de promoción social por la educación y la........
