La verdad
Se derriban iglesias para vender sus restos
Grandeza en la tribulación
El arte vale más que la verdad
Hombre, Friedrich, no sabía yo que te decantabas por el arte. No es que me arrepienta de no saberlo. Porque lo que he aprendido a lo largo de tantos años es que no da tiempo a aprender ni lo que gustaría, al mismo tiempo que se va olvidando lo poco que se asimila. Sí, antes hablábamos de corrido. Así que me sorprende que entre arte y verdad elijas el arte. No puedo estar más en desacuerdo contigo. Me flipa, me enamora, me seduce, me subyuga hasta esclavizarme la verdad. A cambio, la busco, aunque no la encuentre, aunque duela. La amo. Hasta la pasión, hasta el sufrimiento, hasta el martirio. ¿Qué ganas tienes tú de meterte en líos? me dicen mis seres queridos. ¡Es que es la verdad! Y me dejan por imposible. La verdad para mí es como el sol que........
