Sobre el futuro del agua de El Espinar
Sobre el futuro del agua de El Espinar
Lo más importante de las cosas menos importantes
Distinguir el bien del mal
Si el monte es el alma de El Espinar, el agua es su sangre. Mi pueblo ha conservado vivo este generoso patrimonio natural, a lo largo de los siglos: monte y agua, alma y sangre. Hoy, el protagonista es el agua, que ha sido administrado históricamente por los Ayuntamientos del municipio con buen criterio, en cada momento, aprovechando las aguas de lluvia y nieve del cauce alto del río Moros, en la dehesa-pinar de La Garganta, y de los arroyos que vierten al valle espinariego desde la sierra de Malagón.
Los dos pantanos de La Garganta, el Vado de la Cabra (años 50 del siglo XX) y el Tejo (1977), complementados por una red de canales y depósitos, han garantizado este servicio esencial al municipio, con holgura y calidad, incluso en lo años de mayor sequía. A mayores, las bellas láminas........
