Se derriban iglesias para vender sus restos
Se derriban iglesias para vender sus restos
Grandeza en la tribulación
El arte vale más que la verdad
Espero y deseo que quien tenga, o tuviere, a bien leer estas líneas -y si es asiduo con mayor motivo y razón-, no se sienta decepcionado al no encontrar referencia a un tema tan profundo y de puro acongoje como el que tiene ‘acorralao’ a casi ´to’ el personal. Me refiero -como habrán adivinado-, ¡a las fiestas de los pueblos! que ya se están (casi) acabando en su versión 2026 ¡y eso sí que duele! ¿Lo demás?… ¿Pero hay algo más importante?… Pues que no me he ‘enterao’ ¡Pobre de mí!
A lo que te voy Noticia, esta sí, de acongoje. Les explico el porqué del ‘misterio’. Año 1859. Presidía el Gobierno de España Leopoldo O’Donnell, y se sentaba en Palacio la reina Isabel II. A la espera, ella, de que el ‘otro’ la autorizara a viajar a… o más lejos. En el Ayuntamiento de Segovia se sentaba en el sillón grande Nemesio Callejo, alcalde-corregidor. Bueno, pues… reunidos en sesión correspondiente los señores concejales escuchan la lectura pormenorizada del proyecto que, encargado por la propia Corporación, había llevado el arquitecto municipal señor Arévalo Herranz, D. Miguel: -‘Yo les propongo........
