Cobre, edificios y frescos de lujo: el Cerro de los Almadenes revela nuevos secretos arqueológicos
Cobre, edificios y frescos de lujo: el Cerro de los Almadenes revela nuevos secretos arqueológicos
El Cerro de los Almadenes, en el municipio segoviano de Otero de Herreros, termina su XVII campaña de excavaciones centrada en los interiores del gran centro administrativo romano que dirigió la minería de cobre
Foto de la excavación con Otero al fondo.
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Durante siglos, los vecinos de Otero de Herreros en Segovia han convivido con escoriales, galerías, restos arqueológicos y nombres de parajes que ya dan pistas sobre sus huellas del pasado, como el Arroyo de la Escoria o el Cerro de los Almadenes (del árabe al-ma’dén que significa ‘la mina’). En realidad, se trata de uno de los complejos minero-metalúrgicos romanos más importantes del centro peninsular. Un enclave estratégico de la antigüedad de la provincia de Segovia, cuya investigación en campaña de excavaciones, como cada verano, añade una nueva página de la historia remota de Otero de Herreros. Para el municipio, el Cerro de los Almadenes representa mucho más que un yacimiento arqueológico. Se trata de una parte esencial de su historia y su patrimonio que, campaña tras campaña, continúa ofreciendo nuevos conocimientos sobre las gestiones de la minería y la metalurgia del lugar hace siglos. Los trabajos arqueológicos comenzaron en el año 2009, impulsados por la Asociación de Vecinos de Otero de Herreros junto con un equipo de arqueólogos vinculados, en su mayoría, a la Sociedad Española de Historia de la Arqueología, en colaboración con el Ayuntamiento de Otero de Herreros y con otras entidades públicas y privadas. El objetivo inicial era estudiar y explicar la presencia de un importante volumen de escorias y otros restos materiales que evidenciaban la existencia de una intensa actividad minero-metalúrgica en el pasado. Este interés llevó a la identificación de una de las áreas de producción metalúrgica del cobre mejor conservadas de la Península Ibérica. Un título que Los Almadenes se ha ganado gracias a la conservación de sus hornos, lavaderos, zonas de trituración y fundición del mineral, testimonios directos de todo el proceso minero-metalúrgico. Estos hallazgos permitieron comenzar a comprender la verdadera dimensión del yacimiento como elemento singular y caracterizador, sentando las bases de un proyecto de investigación que, con los años, no ha dejado de crecer. El estudio de estos hornos continúa siendo fundamental para comprender la actividad desarrollada, pues el poblamiento y estructuras constructivas que investigamos en la actualidad están directamente relacionadas con el........
