El verbo de la resiliencia: economía en el umbral del cambio
Por: Gerardo Aldana García
No obstante, el ruido ensordecedor de una violencia que ensombrece a cerca de ciento veinte municipios colombianos —donde, según reportes de la Defensoría del Pueblo, el control territorial de actores armados impone una fatiga impertérrita a la libertad—, el país se levanta a diario con el solemne deber de producir. El acoso de la corrupción, esa poseedora de un elixir de larga vida que drena anualmente cerca de 50 billones de pesos del erario según cifras de la Contraloría, aún no encuentra el límite en donde someter la voluntad de la enorme mayoría de colombianos que jamás abdicamos el derecho a ser nacionales y mantener la identidad resiliente que nos define.
Tampoco los excesos, cometidos sin sonrojo alguno en el ejercicio de gobierno por deslegitimar las instituciones, tienen el poder de minar la fe en que el Estado Social de Derecho es una........
