El refugio de la razón serena: homenaje a Mario Enrique Murcia Bermeo
Por: Gerardo Aldana García
Hay hombres que pasan por la vida dejando una estela ruidosa pero efímera, y hay otros —los verdaderos artífices de la civilidad— que la transitan con la elegancia de los sabios, tejiendo hogar, justicia y poesía en los hilos invisibles de lo cotidiano. El pasado 8 de mayo, el Huila despidió a uno de esos raros y admirables seres humanos: el doctor Mario Enrique Murcia Bermeo. Cultivado en el vientre generoso de Pitalito y florecido como un árbol frondoso a lo largo y ancho de nuestra geografía departamental y nacional, su partida nos deja el eco silente de su ausencia física, pero nos cede el monumento inquebrantable de su legado.
Nacido para el servicio y forjado en el yunque riguroso de la Universidad Externado de Colombia, Mario Enrique ejerció como juez de la República en su juventud y, posteriormente, entregó más de medio siglo de su vida al noble arte del litigio. Para quienes lo conocieron de cerca en los estrados, como bien lo recuerda el doctor José Ader Castro —abogado y ex-secretario de cultura y turismo del Huila—, su paso por el derecho combinaba un rigor inflexible en el estrado con una calidez humana inagotable y una charla amena que destilaba la miel de la buena compañía, cautivando por........
