¡Que viva cristo rey!
Ernesto Cardoso Camacho
Esta expresión que viene siendo utilizada de manera sistemática por el presidente De la Espriella y que ha generado escozor en quienes además de no ser creyentes, rechazan su invocación en los actos importantes del gobierno; constituyendo así una clara muestra de la intolerancia religiosa que caracteriza a muchos de quienes todavía defienden con ardor y cierto dogmatismo la laicidad del Estado Colombiano como postura alternativa a la influencia histórica de la fe cristiana.
La realidad es que este concepto jurídico y político que figura expresamente consagrado en el artículo 19 de la constitución el cual consagra la libertad de cultos; de ninguna manera puede interpretarse como la prohibición legal de profesar una creencia religiosa como la del cristianismo puro y simple; o la de la inmensa mayoría de quienes nos identificamos como cristianos católicos apostólicos y romanos.
Por otra parte, es verdad que dicho concepto ha sido interpretado por la Corte Constitucional en diversas sentencias de tutela, aunque la esencia del concepto de Estado Laico se plasmó en la sentencia C- 088/22; sentencia en la cual se exige a las autoridades un trato igualitario y la neutralidad institucional, elementos necesarios para garantizar la separación entre política y religión. No obstante, en el propio preámbulo de la Carta se invoca........
