El problema es la graduación, no el avión
10 de julio 2026 - 04:00
El presidente del Gobierno ha participado en la cumbre de la OTAN en Turquía y después ha volado a Londres para asistir a la ceremonia de graduación de su hija. Se ha liado de nuevo porque ha usado el Airbus del Ejército del Aire, de ochenta plazas, para un fin privado. El problema, a nuestro juicio, es mucho mayor: la sobrevaloración de las graduaciones, un fenómeno en auge desde que la cultura americana nos invade como el picudo rojo acaba con las palmeras. Qué suplicio el de los papás y mamás fantásticos con los niños y niñas luciendo gorrito y borla. Cuantísima eminencia suelta y nosotros sin enterarnos. Ya no nos libramos ni de las ceremonias de graduación en las guarderías —han oído bien—, ni de las de Primaria, Secundaria y Bachillerato. "Mamá, quiero ser artista; oh, mamá, ser protagonista", cantaba Concha Velasco. Todo el mundo goza de su minuto de........
