Lo que natura no da, Salamanca no presta
10 de junio 2026 - 03:08
El día de la intervención de León XIV en el Congreso se leía en las iglesias el Evangelio de las Bienaventuranzas según san Mateo. Muy pocas señorías hubieran pasado el filtro de este casi Decathlon de nueve pruebas. Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Una pobreza que no se estila en este mundo de prejuicios y complejos. Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. La mansedumbre quedó para los cuadros de Murillo. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Hay lágrimas, pero de cocodrilo. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. El lawfer suena a lucifer. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Habrá señorías a las que la palabra les suene a una obra de Galdós. Bienaventurados los limpios de........
