La pantalla vencedora
La pantalla vencedora
Hace dos años, un informe de la OCDE sobre los países más avanzados constató que la práctica de la lectura iba a menos o, en todo caso, se estancaba
Imagen de recurso / Ingimage
Ya pasada la apoteosis habitual del Día del Libro reaparece en directo ese enfrentamiento que, desde hace años, mantienen las pantallas contra las páginas impresas en papel. Por ahora, las pantallas ganan. Requieren toda nuestra atención, desde el momento en que el despertador del móvil nos pone en pie hasta que por la noche tenemos esa misma pantalla resplandeciendo en la habitación a oscuras, como rara compañía en el insomnio. El amor, los bulos políticos, las transacciones bancarias pasan por ahí, y ese es a la vez el sustituto de las horas de lecturas con un libro en las manos.
La era de la posliteratura viene a ser un tiempo posalfabético. Ahí nos adentramos sin pasmo, incluso con complacencia. Al comparar la novela distópica de George Orwell -1984 - y Un mundo feliz, de Aldous Huxley, constatamos que si en el futuro, según Orwell, la amenaza era que nos prohibieran los libros, para Huxley el........
