menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

‘Esquena paret’

17 0
26.04.2026

Taller solar eclipse Mallorca / GUILLEM BOSCH / DMA

Hay un punto en el que las protestas más o menos civilizadas pueden desbordarse y acabar mal. Ocurre que cuando esto sucede todos miran hacia otra parte. El crimen de Teotihuacán, fruto de la locura de un sujeto y salpicado de amenazas, tiroteos y lenguaje soez, tiene su origen en algo que el mismo criminal gritó y puso manos a la obra: «esto es un lugar de sacrificio, volveos a Europa». La primera parte de la frase encierra una pulsión sangrienta –si les da pereza leer las maravillosas Crónicas Americanas, vean Apocalypto como un videoclip de sus horrores– que debería ser ajena a nuestro tiempo, pero como demostró el loco de la pirámide, los hay que no quieren que lo sea.

La segunda es la continuación de la política actual: acusar al otro de todos los males, exime a quien acusa de cualquier maldad. Así actúan los radicalismos. Resultado: lo que vimos en los noticiarios hace unos días y lo que ocurrió hace años en los templos de Abu Simbel, las playas de Túnez y otros lugares donde se impuso el kalashnikov fundamentalista, sustituto de la cimitarra de toda la vida.

No estamos solos. Las críticas vecinales ante el uso de las nuevas bases de las farolas junto a la catedral por parte de los turistas –se sientan en sus muretes–, me hicieron recordar los dos bancos de piedra que había adosados al muro catedralicio de la Puerta del Mar. Los eliminaron hace décadas y bien eliminados están porque ahora no habría posibilidad de sentarse ni que fuéramos víctimas de un síncope calorífero. Pero en aquellos bancos donde, a primera hora de la tarde y........

© Diario de Mallorca