El calor también cotiza
El calor también cotiza
Calor en Mallorca / B. Ramon
El termómetro va camino de convertirse en un indicador económico. Igual que los mercados reaccionan a una subida de los tipos de interés y al encarecimiento del petróleo, cada grado de más empieza a tener un precio. También para el empleo, la productividad y la competitividad.
Las olas de calor han dejado de ser episodios excepcionales para transformarse en un fenómeno estructural. Basta observar lo que ocurre estos días en buena parte de España. El verano acaba de comenzar y las temperaturas ya baten registros impropios de estas fechas. Cada incremento térmico, además de agravar el deterioro ambiental y los riesgos para la salud, reduce el rendimiento de quienes trabajan al aire libre, dispara la demanda eléctrica, obliga a........
