Ciudadanos latentes, ciudadanos evidentes
Ciudadanos latentes, ciudadanos evidentes
Un grupo de migrantes en una playa británica. / GARETH FULLER / DPA / EUROPA PRESS
El proceso de regularización que, desde hace meses, se está llevando a cabo en España, ha dejado al descubierto una obviedad: la cantidad de estudios sobre la realidad económica, demográfica y social española que estaban, en buena parte, equivocados. Por no decir que eran papel mojado: nunca tuvieron en cuenta el más de un millón de personas que, silentes, trabajan y habitan en nuestro país. Al margen de toda estadística y suposición. Tal es la realidad. Con un agravante: sin ellos, buena parte de nuestro sector primario y de servicios no podría funcionar.
Las organizaciones empresariales llevan años denunciando la precariedad que viven sus afiliados cuando se deciden a contratar personal. Máxime en zonas turísticas isleñas, como los dos archipiélagos, el canario y el balear. Ya no se encuentra mano de obra dispuesta a «echar horas»: la primera pregunta en los procesos de selección suele ser, por parte del aspirante, el sueldo. Si no es competitivo, - y aquí viene el otro gran debate, si se están ofreciendo sueldos a la altura del nivel de vida del territorio - se autodescartan del proceso. La respuesta fácil sería «que los empresarios suban los salarios». Podría ser. Pero en un país con una de........
