La resurrección de Venezuela | Por: Antonio Pérez Esclarín
Por: Antonio Pérez Esclarín (pesclarin@gmail.com)
Resucitó: triunfó la vida y el amor. A pesar de los graves problemas que seguimos sufriendo en Venezuela, a pesar de que el horizonte sigue confuso y lleno de dificultades y peligros, estos días de Pascua deben ser días de júbilo y esperanza activa y comprometida. Celebramos el triunfo de la vida sobre la muerte, del amor sobre la crueldad, el odio y la violencia. Para los seguidores de Jesús, la cruz y la muerte no tienen la última palabra: Son sólo paso, puerta a una Vida Renovada. El Padre resucitó a Jesús y quedaron derrotados la muerte y sus heraldos.
Aceptar la resurrección significa creer que el modo en que vivió Jesús es la forma para alcanzar la plenitud humana y salvar la vida de la ambición, la superficialidad y el sinsentido. Pero debemos ser coherentes y evitar el peligro de celebrar la resurrección de Jesús, y mantener los valores y actitudes de los que lo crucificaron. Si nuestras vidas se guían por la ambición, por las ansias de poder o de tener, por el rencor, el odio y la venganza, estamos con los que crucificaron a Jesús y hoy siguen llenando de cruces al mundo. La cruz y la resurrección son el no definitivo de Dios a la violencia, al mesianismo populista, a la corrupción, a........
