El papel de los caramelos
02 de octubre 2026 - 03:07
En la plaza donde di mis primeros pasos había un quiosco que contenía un mundo entero. Lo atendía una mujer amable, siempre rodeada de vecinos que se detenían a saludarla y acababan conversando con ella. La charla los apartaba por unos minutos del aburrimiento cotidiano; a mí, en cambio, aquella mujer me regalaba caramelos, sencillos y brillantes, que me hacían feliz.
Cada tarde, al salir de clase, algún familiar me acompañaba de regreso a casa. Siempre nos deteníamos ante el quiosco. La quiosquera me preguntaba si me había portado bien en el colegio y me pedía que le contara lo aprendido. Yo respondía con entusiasmo, aunque mi........
