Madrid entra en el cambio climático
Madrid ha debutado en el cambio climático a lo bestia. Ayuso intentó apagar el fuego cargando contra las llamas con un lenguaje pletórico de «mamarrachos» y «gilipolleces», términos tristemente estériles como extintores, pero demostrativos de que la humillación superaba incluso a la tragedia medioambiental. En su línea, la presidenta se tomó el mayor incendio de la historia como una agresión personal. El fuego le ha bajado los humos a Ayuso, que no perderá ni un voto. Se coloca al borde de las lágrimas, presume de ser la región europea que más gasta en........
