El callejón
Ni siquiera tiene nombre oficial. Es un callejón. Así, a secas, un callejón de toda la vida, un rincón de malear, insultar, consumir y trapichear, de mear en pared y pisar cristales rotos. Otro punto ciego. Otro pequeño agujero negro donde los últimos del pelotón hacen cosas. Sus cosas. El callejón. Hay muchos en cada ciudad, aliviaderos de la sociedad urbanita. Porque en el campo no hay callejones. Qué idea tan absurda, ¿verdad? Un callejón entre árboles, maleza y caminos de tierra. No. Solo existen en las ciudades.
Este........
