Arde España
Cada verano la historia se repite con precisión macabra: el fuego engulle miles de hectáreas y una humareda tóxica nubla los cielos de un país que parece resignado a convertirse en pavesa. Pero no nos engañemos: España no se quema por un castigo divino ni por el azar meteorológico. A España la calcinan la dejadez, el abandono del medio rural y, sobre todo, la desidia criminal de una clase política tan........
