La mecánica del miedo
Odio los petardos. Excepto el año que formé parte de un grupo de la pólvora. Descubrí la adrenalina de provocar el estallido y, sobre todo, la tranquilidad de tener el control de la explosión. Por primera y única vez en mi vida, no me sentía víctima del estruendo: yo formaba parte de él. ¿Qué sentía? Algo ligeramente parecido al poder.
A veces, basta con fijarse en las emociones que desatan situaciones cotidianas para comprender las dinámicas psicosociales que mueven multitudes. En los años treinta del siglo........
